09 agosto 2010

LOS ALUXES

En un tiempo muy remoto, cuando el sol todavía no calentaba la tierra, los aluxes amontonaban enormes piedras con sólo silbar, de esa manera, en un abrir y cerrar de ojos levantaron los grandes monumentos de las ciudades mayas; por eso, aunque imperceptibles, miles de años después aún cuidan con recelo sus dominios.


Palabras más, palabras menos, los mayas de hoy cuentan que así fueron edificados los ejemplos más excelsos de su arquitectura: El Adivino de Uxmal, El Templo de Kukulcán en Chichén Itzá, El Templo de las Siete Muñecas en Dzibilchaltún, y tantos otros que asombran a propios y extraños.

El aluxe tiene una función primordial como cuidador de milpas, un ser que cobra vida gracias a los trabajos de un jmeen o brujo.

Para los mayas actuales, la primera humanidad estuvo constituida por enanos que fueron destruidos por un diluvio. La creencia es que la humanidad está ahora en su cuarto ciclo y que la raza primitiva de Yucatán fue de pequeños hombres sabios que construyeron las grandes urbes, de las que ahora únicamente quedan ruinas como testimonio.

Con presteza, los aluxes laboraban en la oscuridad debido a que el astro rey todavía no aparecía en el firmamento, cuando esto sucedió, según otra versión, los pequeños seres se convirtieron en piedra.

Cierto o falso, el hecho es que los aluxes se consideran moradores de las zonas arqueológicas, e incluso, son ellos quienes deben conceder el permiso a los arqueólogos y sus equipos de trabajo para realizar excavaciones en estos lugares. Es por eso que antes de iniciar temporadas de campo, se lleva a cabo algún tipo de ceremonia.

Un jmeen o brujo es el intermediario para dar vida a un aluxe en respuesta a la solicitud expresa de un campesino o dueño de terreno en general, a fin de que el aluxe le ayude a vigilar, ya sea una finca, quinta, monte, milpa o henequenal.

La representación de un aluxe suele ser una figura de entre 5 y 20 centímetros de altura, hecha de barro, cera, madera, tela u hoja de elote, sobre la que se derraman nueve gotas de sangre del dedo del campesino que quiere convertirse en su amo.

En una parte recóndita del monte o del sembradío, el jmeen es el encargado de la hechura del aluxe, que también se denomina arux, aluxo’ob o alux k’at.

Los ojos, las uñas y los dientes son simulados con semillas de frijol, mientras el vestido es de hoja de maíz, aunque la figura también puede ir desnuda. Después, el jmeen prende algunas velas y presenta el aluxe al sol y al dios de la lluvia, acto seguido le vierte algunas gotas de sangre y le sopla en su parte posterior, para luego pronunciar el nombre del amo.

El aluxe cuenta con ánima y está en posesión de su dueño, se dedicará a espantar a los ladrones de los productos de la tierra, con silbidos y pedradas. Así mismo, atacará y castigará a quienes cometen actos indebidos en el terreno agrícola, lo cual incluye enfermedades.

Es en este punto en el que la propiedad de un aluxe puede resultar contraproducente, pues si el beneficiario de sus servicios se olvida de su manutención o de respetar sus días de descanso, el mal caerá sobre él.

Un aluxe suele trabajar por la tarde, cuando su amo ya se ha retirado de la milpa. Se aparece con sombrero y escopeta en mano, además de ir acompañado de un perro; según la creencia de los lugareños descansa martes y viernes, días que aprovecha para tomar saka o atole de maíz que le dejan sus dueños.

Los mayas de la península de Yucatán piensan que el aluxe es un ser conciente, capaz de cumplir promesas al milpero, pero también de castigar a los incumplidos y a los transgresores.

Cuando la relación entre el campesino y el aluxe debe terminar en vista de alguna enfermedad, término de la milpa, cambio del dueño del terreno o descontento de su amo por alguna travesura del “duende”, es prudente recurrir de nuevo al jmeen para que éste le explique al aluxe las causas por las cuales se prescinde de sus servicios.

Se cree que un aluxe es un enviado de la divinidad cristiana, sin embargo, con menor frecuencia algunos consideran que es un aliado del diablo. Y si bien con su ayuda habrá siete años de prosperidad agrícola, al término de ese lapso puede ‘llevarse’ a su amo, así que no es de fiar.

Como todo mito, el aluxe no muere, sólo vuelve a su lugar de origen: monte, gruta, cenote, ruinas… allí, si alguien permanece atento en medio de la noche, podrá escuchar los sigilosos pasos de estos seres que aparecieron en el inicio de los tiempos.

21 julio 2010

LA GRINGA DE LA MURALLA

Yo tendría unos 6 o 7 años cuando viajé por vez primera a Monclova... Esto sería por allá por 1980. Entonces la carretera Saltillo-Monclova no es lo que es hoy. Como muchas carreteras de ese tiempo, era un camino más bien angosto, de dos carriles y con dos tramos de extremo peligro por la cantidad de curvas cerradísimas que tenía, uno, "Las Imágenes", a unos cuantos minutos de Saltillo, llamado así por unas formas en los cerros que asemejan animales, y "La Muralla", más o menos a la mitad de camino entre Monclova y Saltillo, cerca de los límites de los municipios de Ramos Arizpe y Castaños.


La Muralla es una sección de la carretera que cruza la sierra a la altura donde se juntan Coahuila y Nuevo León. Antes de la rectificación de la carretera a principios de la década del 2000, la Muralla tendría poco más de 100 curvas que subían y bajaban la sierra y bordeaban sus arroyos.

En esta zona de la carretera eran comunes los accidentes. Mi papá nos contó que ahí habá habido un accidente con un vehículo en el que viajaban unos americanos.  Una versión decía que un trailer los habría arrollado. Otra versión decía que a un camión se le habían soltado los rollos de lámina de acero con los que estaba cargado y estos habían aplastado el vehículo de los americanos. En otra versión, el auto se había caído al barranco y una mujer, la "gringa" había logrado subir a la carretera a pedir ayuda, pero ahí murió sin ser auxiliada.

Desde entonces, la "Gringa" se aparecía pidiendo aventón, subiéndose a los vehículos sin que los conductores se dieran cuenta, desapareciendo furtivamente de los trailer o de los autos en movimiento, otros le veían atravesando la carretera, vagando en busca de ayuda... o quizá de venganza.

Escucha el audio de esta historia en el podcast, en esta dirección:


14 julio 2010

10 PELÍCULAS 10


Publicado originalmente en "otro mundo es posible" (metroflog.com/imistico) entre el 9 y el 25 de julio de 2009

Van ahora la lista de películas recomendables, infaltables, necesarias... no son las únicas, quizá faltan otras más, ya luego iremos agregando. Igual que los libros, no están en orden ni son de un único tema.

 
1. Star Wars, de George Lucas (1977-1980-1983). Especialmente la primera trilogía (caps. IV-VI). Prácticamente mi infancia transcurrió a la luz de esas películas y de esa historia. Sin grandes efectos especiales, esta primera trilogía contó una historia típica: buenos contra malos. Pero tiene algo más... Y luego toda la parafernalia que salió, especialmente las figuras de acción de Lily-Ledy. Fue simplemente genial, siempre imitada, jamás igualada. No hay más qué decir.

2. Santo en el Museo de cera, de Alfonso Corona Blake (1963). Las películas del Santo, en general son "churros". Pero esta maneja una historia ambientada en lo tétrico y el suspenso del blanco y negro. ¿Quién no ha imaginado que las figuras de un museo de cera son cadáveres o que se oculta una historia terrible tras ellas? Esa es, en mi opinión, la clave de esta película.




 
3. La trilogía de Carlos Enrique Taboada. Ya sé que son tres y no una, no importa. Taboada hizo las películas de terror más conocidas y mejor logradas en México en mucho tiempo. Estas películas ambientadas al estilo gótico tradicional de ambientes oscuros y siniestros marcaron época. ¿Quién no ha visto "Hasta el viento tiene miedo" (1968), "El libro de piedra" (1969) o "Más negro que la noche" (1975)? Claro, siempre en sus versiones originales...




 
4. El séptimo sello, de Ingmar Bergman (1957). Esta película trata de un caballero que vuelve de una cruzada derrotado y sólo le resta morir, así que enfrenta a la muerte en juego de ajedrez. Mientras se desarrolla la partida, la vida simple de los aldeanos da al caballero un motivo, no para vivir, sino para morir con honor y con sentido. Además, aborda el tema mítico de la "danza macabra" que aterró a Europa en la Edad Media. Excelente...



5. El exorcista, de William Friedkin (1973). Inspirada en un hecho real que sucedió a un niño en Washington,  lo mejor de esta película de verdadero terror, en mi opinión, son dos cosas: 1) la posesión diabólica es un hecho verdadero; 2) le podría pasar a cualquiera, incluso a ti... ¿algo más? ¡Imperdible!



6. Los otros, de Alejandro Amenábar (2001). El manejo de la trama donde los intrusos somos nosotros en un mundo de muertos es genial. Después de eso, todo son copias. Y como dijo mi hermano: ¿cuánta gente que ves en la calle ya estará muerta?



7. El estudiante de Praga, de Stellan Rye (1913). La vida mediocre de un estudiante se transforma cuando un desconocido le compra su reflejo por mucho dinero. Mujeres y triunfos llegan a su vida hasta que se encuentra con su propio reflejo... Esta historia de cine mudo maneja la idea del doppelgänger, el doble fantasmal que todos tenemos pero que no podemos ver porque el día en que lo veas mueres. Un clásico.




8. La momia, de Karl Freund (1932) y de Stephen Summers (1999). La historia es la misma, una en B/N y la otra a color. Pero ese misterio especial de Egipto, el poder de un juramento y las maldiciones son los ingredientes especiales de esta cinta. La del 32, con Boris Karloff rompía el positivismo científico de la época con el misterio de la religión egipcia. La del 99 añade un toque de humor negro sin perder de vista que el mal nunca duerme...





9. La misión (1986), de Roland Joffé. Con una música sublime compuesta por Ennio Morricone, se narra la historia de las misiones jesuíticas entre los guaraníes, donde el horror y el mal vienen de los mismos europeos "civilizados". Esta película hace que te confrontes a ti mismo con tus valores, actitudes y decisiones. Además, ver a Jeremy Irons y a Robert DeNiro juntos es un deleite.



10. El escapulario (1966), de Servando González. Es la clásica historia que de niños hemos escuchado, que se transmite de generación en generación y cuando nos encontramos delante de ella, cuando la vivimos en carne propia, toda explicación se desvanece entre el misterio, la muerte y la oscuridad. ¿De qué trata? La historia la narra una mujer que se está confesando en el lecho de muerte... pero ella ya está muerta. Excelente.

 
 
 
 
Tú, ¿cuáles sugieres?

10 LIBROS 10



Publicado originalmente en "otro mundo es posible" (metroflog.com/imistico) entre el 9 y el 25 de julio de 2009

Ahora que empieza el periodo vacacional, les comparto un elenco de 10 libros que me parecen excelentes y todos recomendables. La lista no está en un orden jerárquico ni nada de eso.


1. El Señor de los Anillos, de J.R.R. Tolkien. Es un texto muy particular, que pone en las aventuras de la Comunidad experiencias que son equiparables a todo lo que pasas en la vida. Es como un libro espejo. Cuando menos lo esperas te descubres que ahora entiendes a Gandalf o a Frodo o a cualquiera de ellos.





2. El nombre de la rosa, de Umberto Eco. Este libro, independientemente de la teoría semiótica de Eco, me pone a pensar en la importancia de ver y leer todo lo que pasa a tu alrededor. Al menos eso te mantendrá vivo en este mundo. Creo que este texto es inspirador para sagas de investigadores al estilo Código da Vinci o incluso Harry Potter. En mi opinión Eco superó a E. A. Poe.







3. El evangelio de Lucas Gavilán, de Vicente Leñero. Como el prólogo lo dice, es la versión del evangelio inspirada por los acontecimientos de un México que sufría guerra sucia, que vivía la efervescencia de la Teología de la liberación y que miraba con esperanza un futuro mejor que puede venir de la fe. Yo creo que un texto así es mejor que muchos enigmas sagrados y que apócrifos "tremendos".







4. La reina roja, de Adriana Malvido. Este libro narra el descubrimiento y el análisis de los restos que se hallaron en el templo XIII de Palenque y que cambiaron el rostro de la arqueología y antropología en México. Un libro que hace que vivas en carne propia la adrenalina de penetrar en un universo fascinante como el de la cultura maya.







5. ¿Quién es este hombre? de Albert Nolan. Este texto es un acercamiento histórico y casi novelado de la figura de Jesús de Nazaret. Su lectura implicó una transformación es mis comprensiones personales y en un redescubrimiento del Dios-Amor. Es un libro iniciático, sin duda.









6. Historias de fantasmas de un anticuario, de M.R. James. Los cuentos de este librito quizá ya no asusten a nadie para como están las cosas en la vida diaria, pero M.R. James toma elementos tan cotidianos y simples para construir la trama de los cuentos que al final te preguntas si lo que está a tu alrededor no guardará algún secreto terrorífico.








7. Desde las montañas del sureste mexicano, del subcomandante Marcos. Este texto muestra el origen y desarrollo del conflicto zapatista en Chiapas y los esfuerzos de las comunidades indígenas zapatistas por sobrevivir a la guerra de baja intensidad a través de relatos, cuentos y narraciones en primera persona. El texto es muy ameno, y a mi parecer recupera la narración de historias como ejercicio de simbolización de la historia y de las personas.





8. Jesús, hombre en conflicto, de Carlos Bravo Gallardo. El libro es un estudio exegético y teológico del evangelio de Marcos. Pero toca con una simpleza y una naturalidad, como lo dice el título, los conflictos en los que se ve envuelto Jesús a lo largo de su vida y cómo interactúan con su ideal de Reino y como ese ideal genera otros conflictos, cuyo correlato sigue siendo el conflicto en que la humanidad se halla consigo misma. Es un texto, en mi opinión, no solo iluminador sino hasta inspirador y muestra a Jesús como es: más cercano a nosotros que como lo hubiéramos pensado.



9. Ocho Venado Garra de Jaguar, héroe de varios códices, de Krystina M. Libura. Es un libro originalmente pensado en niños, pero me parece que cualquiera podría aprender mucho de este texto. Se trata de un fragmento del Códice Nutall que cuenta las andanzas de Ocho Venado Garra de Jaguar, rey, sacerdote, hechicero, guerrero del antiguo Tilantongo en la Mixteca, en el actual territorio de Oaxaca. El libro enseña a leer códices prehispánicos identificando glifos, pictogramas, fechas, patronos, etc... Un verdadero tesoro y llave de conocimiento



10. Mysterium Liberationis, de Jon Sobrino e Ignacio Ellacuría. Esta obra significó la sistematización de los postulados de la teología de la liberación latinoamericana. Ellacuría y Sobrino reunieron una serie excelente de teólogos de los llamados "intelectuales orgánicos" que prepararon los artículos de esta obra. En mi opinión este texto es como una de esas máquinas que se mete en un terreno para ir abriendo caminos. Infaltable.


¿Alguna sugerencia más?



07 julio 2010

LA VAMPIRA DE VENECIA

 
En el mes de marzo del año 2009, Matteo Borrini de la Universidad de Florencia en Italia, dio a conocer que en 2006, él y su equipo encontraron el esqueleto de una mujer con un ladrillo clavado en su boca, mientras excavaban fosas comunes de víctimas de la peste de la Edad Media en Lazzaretto Nuovo, isla de Venecia, Italia.



En la Edad Media se creía que los vampiros eran los responsables de la propagación de plagas como la Peste Negra.



La sucesión de plagas que diezmaron Europa entre 1300 y 1700 alimentó la creencia en vampiros, sobre todo debido a que la descomposición de cadáveres no se comprendía bien aún. Los sepultureros que reabrían las fosas comunes a menudo se encontraban con cuerpos hinchados por gases, con unas cabelleras que seguían creciendo y con sangre que fluía de algunas bocas, lo que les llevaba a creer que muchos fallecidos seguían vivos.

Las mortajas que se usaban para cubrir las caras de los muertos a menudo se descomponían debido a las bacterias en la zona de la boca, lo que dejaba al descubierto los dientes de la víctima. De este modo, los vampiros pasaron a ser conocidos como "comedores de mortajas".



Según textos religiosos y médicos medievales, se creía que los no muertos difundían la pestilencia para chupar la vida que aún quedaba en algunos cadáveres. Así se mantenían hasta que conseguían la fuerza suficiente para volver a las calles.



Para matar un vampiro había que retirarle la mortaja de la boca, que era su sustento, como la leche para un bebé, y colocarle algo incomestible. Los excavadores de tumbas clavaban ladrillos en las bocas de los presuntos vampiros para que no comieran su mortaja y volvieran a la vida, dice Borrini.



Ahora bien, se han encontrado otros cadáveres con ladrillos en la boca, en Polonia, por ejemplo, pero esta es la primera vez que el ritual ha sido identificado.
 
 


30 junio 2010

MURCIÉLAGOS Y VAMPIROS


En México, los murciélagos han sido considerados símbolos de fertilidad y de vida, pero también de desolación y muerte.
En el pasado, los artistas forjaron su figura a golpes de martillo en el oro y en la plata que adornaba las vestiduras de los sacerdotes y de los guerreros y en la piedra de sus templos y edificios. Sin embargo, debido a ciertas ideas y a la ignorancia de su valor, para muchos de nuestros campesinos actuales son heraldos del mal y pocos los estiman como seres útiles.

En la mitología indígena de toda América, el murciélago es una de las deidades más notables, y frecuentemente se le encuentra representado como un dios en las estelas, códices y vasijas mayas. Forjado en oro, aparece entre las piezas del tesoro artístico peruano y se le ha encontrado entre las representaciones zoomorfas de las culturas primitivas de Santo Domingo y Cuba.
Varios pueblos de México llevan el nombre que en las lenguas aborígenes se daba a los murciélagos: Zinacantepec, pueblo cercano a Toluca, significa “en el cerro de los murciélagos”, Zinacantán, en Chiapas, significa “donde viven los tzotziles” o “las gentes del murciélago”. En las comunidades rurales de fuerte influencia nahuatlaca los conocen como chinacos, nombre de clara raigambre azteca derivado de Tzinacan y que, durante las luchas de independencia también se les aplicó a los guerrilleros insurgentes del sur de la República, ya que se ocultaban en cuevas y grutas, y sólo salían a luchar por la noche. En la parte central de Guerrero se les llama quimich papalotl, vocablo que deriva de quimich, ratón y papalotl, mariposa, ya que existe la creencia general de que los murciélagos son ratones viejos a los que les han salido alas.

Etimológicamente, el nombre castellano es murciégalo, y por metástasis se convirtió en murciélago, palabra que se deriva del latín mus, muris, ratón; caecus, ciego y ala, el ala; esto es: mus caecus alatuso ratón ciego alado.
Murciélagos insectívoros, murciélagos comedores de fruta, murciélagos pescadores, murciélagos carnívoros y caníbales y los vampiros chupadores de sangre.

De los murciélagos de la familia Desmodontidae, vulgarmente llamados vampiros, se conocen principalmente dos especies localizadas en el México tropical: el Desmodus rotundus, llamado vampiro de patas pelonas, y el Diphylla escuadata centralis llamado vampiro de patas peludas.

A los vampiros de patas pelonas se les puede encontrar en las tierras bajas y cálidas del Golfo de México, desde la costa de Tamaulipas hacia el sur. En el Pacífico, habitan desde Potam en Sonora hacia el sur, cubriendo las tierras cálidas al sur del eje volcánico y extendiéndose hasta Centroamérica.

A los vampiros de patas peludas se les localiza en las vertientes y planicies costeras del Golfo de México y Mar Caribe, desde la parte central de Tamaulipas hasta Yucatán y Quintana Roo y de ahí a Centro y Sudamérica. En la costa del Pacífico puede vérseles desde el Istmo de Tehuantepec en Oaxaca hacia el sur. Exteriormente, estos vampiros son iguales a los de patas pelonas, pero con las orejas más cortas y redondeadas. Su pelambre, similar al de sus parientes de patas pelonas, es suave y sedoso con una coloración que va del café al sepia rojizo. Sus ojos son negros y saltones.

Todos estos murciélagos son de tamaño medio, tienen las orejas pequeñas, separadas y puntiagudas, y los caninos, sobre todos los superiores, grandes, largos, de puntas muy agudas y con el borde posterior cortante y afilado.

La forma de distinguir a los vampiros de otros murciélagos, es por las sanguinolentas heces fecales que dejan en el piso, que desprenden fétidas emanaciones de amoniaco y de materia orgánica en descomposición. Se les puede reconocer también porque no cuelgan del techo de su refugio de las patas traseras como los demás murciélagos, sino que se apoyan perpendicularmente a las superficies usando las patas y los pulgares de sus manos. Cuando salen en busca de alimento, abandonan el refugio después de que ya lo han hecho otros murciélagos, y en las noches de luna lo hacen cuando su resplandor ya ha desaparecido o se ha ocultado por las nubes. Su vuelo es rasante, y localizan a sus víctimas guiados más bien por los sentidos de la vista y el olfato que a través de sonidos ultrasónicos como lo hacen los comedores de insectos.

Cuando localizan su presa, los vampiros se posan sobre tierra y se arrastran lentamente hacia ella hasta determinar el lugar más apropiado para morderla. Luego se posan sobre ella sin despertar su sensibilidad, apoyándose con las uñas de las patas y con los cojinetes o callosidades de los pulgares de sus manos. Generalmente muerden a su víctima detrás de las orejas, a los lados del cuello, en las ingles o en la base de la cola. A las gallinas y guajolotes, el mordisco se lo aplican en las patas o en el cuello y a los gallos en la cresta. Al hombre lo muerden en el dedo grueso del pie, en las orejas o en el hombro. Al morder, el vampiro inyecta una substancia con la saliva que adormece el lugar al mismo tiempo que inhibe la cicatrización. Su mordedura tiene forma de “V” y provoca una abundante hemorragia. El vampiro toma la sangre por succión, doblando la lengua en forma de canal invertido que con ayuda del labio inferior forma un tubo por el que fluye la sangre hacia su estómago.

En referencia a la región de Oaxaca, existe una gran cantidad de representaciones prehispánicas, pero no está claro si fundamentan un culto originario de la cultura zapoteca o si el hecho de plasmar al murciélago llegó del área maya, donde a la fecha se siguen encontrando objetos de cerámica con representaciones de este mamífero Para los zapotecas, es uno de los animales protectores en su calendario agrícola, además que su representación también se ha encontrado en glifos. Mientras que en el área maya, es en esculturas de Copán, Guatemala, donde se observa el rostro de un murciélago, lo que indica que este mamífero puedo ser su animal protector.

La lógica llevaría a pensar en especies fósiles mucho más grandes que las actuales y, de hecho, algunos restos atestiguan la existencia de quirópteros bastante grandes y con significativas diferencias: mandíbulas capaces de mayor apertura, más tolerancia al frío y la falta de humedad, diferencias en la forma de locomoción terrestre, etc.

El caso es que la existencia de estos vampiros puede haberse perpetuado hasta hace unos pocos miles de años y, al igual que los gliptodontes, pueden haber conocido a los humanos… hay relatos sobre el Zotz o Camatzotz maya, un murciélago monstruoso que habitaba en una cueva en Guatemala.

Infinidad de leyendas de la zona que implican a criaturas de aspecto vampírico y desde luego cuentos desde México a la Pampa de personas atacadas por grandes quirópteros. Algunas especies extintas, como Desmodon draculae, pudieron vivir hasta fechas tan recientes como 1700. Pero el draculae era del tamaño de un pollito; difícilmente pudiera atacar directamente, aunque sí hacer mucha pupa en un asalto nocturno a la víctima dormida.

Camazotz o Camazot es un personaje de la mitología mesoamericana. considerado como el Dios Murciélago de los Mayas. Habitualmente se le representa como un murciélago. Se pueden ver representaciones de él en el museo de Copán, Honduras.

En el Popol Vuh era el nombre común referido a los monstruos similares al murciélago encontrados por los héroes gemelos mayas Hunahpú e Ixbalanque durante sus pruebas en el mundo subterráneo de Xibalbá. Obligados a pasar la noche en la Casa de Los Murciélagos, los muchachos pueden mantener a las criaturas a raya hasta que Hunahpu pierda su cabeza intentando mirar la llegada del alba.Ixbalanque afligido llama a todos los animales, mientras instruyendo cada uno para devolver su comida favorita. Cuando el coatí vuelve con una calabaza, Ixbalanque lo talla en una nueva cabeza para su hermano, y ellos continúan sus aventuras, mientras provocando la derrota eventual del Xibalba.

El culto de Camazotz empezó alrededor de 100 A.C. entre los indios Zapotecas de Oaxaca, México; quienes veneraban un monstruo antropomórfico con cuerpo de hombre y cabeza de murciélago. El murciélago fue asociado con la noche, la muerte y el sacrificio. Este dios encontró su lugar rápidamente entre el panteón de los maya Quiché. Los Quiché identificaron rápidamente el dios-murciélago con su dios Zotzilaha Chamalcan, dios del fuego.

Hay evidencia actual que apoya que el mito de Camazotz puede haberse extendido debido a los murciélagos vampiro alcanzando México, Guatemala y áreas de Brasil.

La evidencia de lo anterior se halla en los fósiles del Desmodus draculae, el murciélago vampiro gigante. También han habido esqueletos del draculae encontrados en estado sub-fósil, de muy reciente edad, lo que sugiere que las especies todavía eran comunes cuando la civilización Maya existió, que incluso aún podría existir hoy, aunque esto es dudoso.

¿Hallaremos algún día los restos de vampiros fósiles grandes como buitres? ¿Habrá aún Zotz acechando en la oscuridad, en alguna parte de la selva inexplorada?