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12 abril 2017

A VECES REGRESAN


HORA MARCADA es un clásico de la televisión mexicana de finales de los ochenta (1988-1990) que marcó un hito en cuanto a producciones y que fue semillero de talentos ahora mundialmente famosos como Guillermo del Toro y Alfonso Cuarón.

Hora Marcada fue exitosa en parte debido a sus imaginativos argumentos. A veces adaptaciones de clásicos de la literatura, de leyendas urbanas, y hasta de cintas norteamericanas, y otras tantas eran sólo historias originales que iban de la fantasía, al drama, la ciencia ficción, lo terrorífico y hasta lo cómico, pero siempre manteniendo una misma línea narrativa en la que la famosa Mujer de Negro, metáfora de la muerte, era imprescindible.
La Hora Marcada fue un parteaguas televisivo para ese tiempo a pesar de lo rústicas que fueron algunas de sus producciones y marcó, valga la redundancia, al público sin distinción.
Uno de los capítulos que me parecen de los mejor logrados, con esa mezcla de humor negro y terror, fue "A veces regresan" (1989), con libreto y dirección de Alfonso Cuarón y fotografía de Alejandro Marcovich. Este episodio, basado en la novela de Stephen King Sometimes they come back, fue protagonizado por Eduardo Palomo, como Eddie, un desquiciado infanticida que usa spikes de charol; Diego Jáuregui como el Veopuntos y Alejandro Reyes como el Virus, los dos locos cómplices de Eddie, con quienes conforma un trío verdaderamente perturbador.


Aparecen también un joven Miguel Ángel Ferriz, ya fallecido igual que Palomo, y un José María Torre de 12 años y Frances Ondiviela como la Mujer de Negro.
Aquí les dejo los enlaces de youtube para que lo vean y lo disfruten y, por qué no, sientan un poco de escalofrío...


Primera Parte:
Segunda parte:

26 mayo 2016

UN SUPUESTO FANTASMA APARECE EN EL SELFIE DE UNA MUJER

Una mujer se tomo un selfie frente al espejo y cuando vio la foto quedó horrorizada al ver, lo que parece, un fantasma detrás de ella, según un artículo publicado en el sitio de noticias de entretenimiento Life & Style.com.

La imagen, que fue publicada en la red social Imgur, fue vista más de un millón de veces.

La descripción de la foto decía: “Por favor, dime que es tu hija tímida”. Muchos describieron al imagen como demoníaca.

La mejor opinión, es la tuya.

Tomado de: Revista Voces del misterio

Link: https://revistavocesdelmisterio.wordpress.com/2016/05/26/un-supuesto-fantasma-aparece-en-el-selfie-de-una-mujer-y-se-hace-viral/


23 abril 2014

UN RELATO ESTREMECEDOR


Este relato está transcrito y adaptado del audio de la entrevista original realizada por el autor

También iba a General Cepeda la otra sobrina, pero ella iba con el esposo y los dos niños atrás en el carro. Parece que iban a una fiesta o algo así.

Iban para General dice, platicando aquel y yo y nos encontramos a una viejita en la carretera del lado donde maneja el esposo.

De este lado (del conductor) estaba una viejita parada.
Y dice: "Mira, una viejita".

Pero al momento que íbamos llegando con la viejita, así nos aventó una muñeca. Y la muñeca quedó en el limpiabrisas.

"¿Qué pasó?"

"No, nada", dice. 

"Y le seguimos".




Y yo volteo y le digo a mi esposo: "¿Ya viste la señora, la viejita?"

Y me dice: "La vengo viendo por el espejo".

Porque la viejita venía volando así por la carretera detrás del carro.

Entonces mi sobrina dice: "no me dio miedo tío, no me dio miedo, lo que hice yo con mis hijos los agarré dice con el asiento, así los agarré". / no me dio miedo la viejita ni nada de eso. A mí me preocupaban mis hijos y yo los agarré así. Los niños tenían unos dos años, como cuatro o tres años. Yo los agarré así con la mano".

Y aquel (mi esposo) dijo: "¿Qué hacemos?" Y empezó el limpiabrisas a moverlo.


Y no se soltaba la muñeca porque taba agarradilla. "Za, za, za, za, zaz...",  hasta que soltó la muñeca. Se soltó la muñeca y ya la viejita se paró.

23 julio 2013

PAREIDOLIAS

Pareidolia, del griego παρά, junto, alterno, y εἴδωλον imagen. Es un fenómeno que designa las alteraciones perceptivas en las que, a partir de un campo real de percepción escasamente estructurado, el individuo cree percibir algo distinto, mezclando lo percibido con lo fantaseado. En este sentido es una forma de ilusión o percepción engañosa que se diferencia claramente de las alucinaciones y de las pseudoalucinaciones.

En pocas palabras, es la tendencia del cerebro a encontrar figuras reconocibles en nubes, montañas, objetos, manchas etc., como la famosísima "cara de Marte", una formación rocosa retratada por la sonda Viking I el 25 de julio de 1976 mientras orbitaba el planeta rojo. Esta formación tiene 1.5 km de ancho, y está iluminada por los rayos solares cayendo inclinados en 20º. Se ubica en una región de Marte llamada Cydonia, en los 40.75° N y 350.54° E.



El 8 de abril de 2001 la sonda Mars Global Surveyor volvió a dar una mirada sobre la región de Cydonia, y se usó la máxima resolución de la cámara, en donde cada píxel cubría un área de 1,56 mt. El resultado, muy impresionante, dio a conocer que la supuesta "cara" no era otra cosa que una formación tipo colina derrumbada, sin ningún aspecto artificial.


El 21 de septiembre de 2006, la sonda Mars Express volvió a tomar imágenes de la región de Cydonia y realizar diagramas en perspectiva que muestran con gran detalle las formaciones rocosas. Las imágenes tienen una resolución de 13,5 mt por píxel y fueron coloreadas usando 3 canales a color-HRSC. Las vistas en perspectiva fueron calculadas a partir de un modelo digital del terreno derivado por los canales en estéreo.





Pues bien, aquí dejo dos fotografías que me compartió su dueño que, en una charla en la que salió a relucir el tema de los espantos y aparecidos, comentó que tenía.

Quien hizo las fotos no pretende lucrar con ellas, ni busca investigaciones paranormales ni nada por el estilo. Es por ello que les aseguro que las fotos no están trucadas, y quedan aquí, para mejor opinión.



Esta foto  -se cubren los rostros de las personas que están ahí por obvias razones-, se hizo en la casa del dueño de las mismas, tras un juego de futbol de la selección mexicana. En la esquina superior izquierda hay una pantalla LCD que, conforme con quien hizo la foto, estaba apagada, pues el juego ya había acabado.

¿Puedes ver algo ahí?

No diré más, así evitaremos las sugestiones 


En esta otra, además de la abundancia de orbes -orbs en inglés- (los puntos luminosos que se ven en la fotografía), el dueño de la foto me comentó que se distinguen personas tras el umbral de la puerta de la casa, como siluetas o sombras. ¿Puedes verlas?

Tú tienes la mejor opinión.


Para leer más sobre pareidolias pueden acceder a este enlace:



18 octubre 2011

LA LLORONA


LA LEYENDA
"…Una mujer, envuelta en un flotante vestido blanco y con el rostro cubierto con velo levísimo que revoleaba en torno suyo al fino soplo del viento, cruzaba con lentitud parsimoniosa por varias calles y plazas de la ciudad, unas noches por unas, y otras, por distintas; alzaba los brazos con desesperada angustia, los retorcía en el aire y lanzaba aquel trémulo grito que metía pavuras en todos los pechos. Ese tristísimo ¡ay! Levantábase ondulante y clamoroso en el silencio de la noche, y luego que se desvanecía con su cohorte de ecos lejanos, se volvían a alzar los gemidos en la quietud nocturna, y eran tales que desalentaban cualquier osadía.

Así, por una calle y luego por otra, rodeaba las plazas y plazuelas, explayando el raudal de sus gemidos; y, al final, iba a rematar con el grito más doliente, más cargado de aflicción, en la Plaza Mayor, toda en quietud y en sombras. Allí se arrodillaba esa mujer misteriosa, vuelta hacia el oriente; inclinábase como besando el suelo y lloraba con grandes ansias, poniendo su ignorado dolor en un alarido largo y penetrante; después se iba ya en silencio, despaciosamente, hasta que llegaba al lago, y en sus orillas se perdía; deshacíase en el aire como una vaga niebla, o se sumergía en las aguas (…)

No sólo por la ciudad de México andaba esta mujer extraña, sino que se la veía en varias ciudades del reino. Atravesaba, blanca y doliente, por los campos solitarios; ante su presencia se espantaba el ganado, corría a la desbandada como si lo persiguiesen; a lo largo de los caminos llenos de luna, pasaba su grito; escuchábase su quejumbre lastimera entre el vasto rumor del mar de los árboles de los bosques; se la miraba cruzar, llena de desesperación, por la aridez de los cerros, la habían visto echada al pie de las cruces que se alzaban en las montañas y senderos; caminaba por veredas desviadas, y sentábase en una peña a sollozar; salía misteriosa de las grutas, de las cuevas en que vivían las feroces animalias del monte; caminaba lenta por las orillas de los ríos, sumando sus gemidos con el rumor sin fin de las aguas…

LA LLORONA ANTES DE LA COLONIA

Visión de los vencidos. Relaciones indígenas de la conquista. Sexto presagio funesto:

Muchas veces se oía, una mujer lloraba; iba gritando por la noche; andaba dando grandes gritos:
-¡Hijitos míos, pues ya tenemos que irnos lejos!
Y a veces decía:
-¡Hijitos míos!, ¿a dónde os llevaré?

Mientras más se acercaban los españoles a la Gran Tenochtitlan en el siglo XVI, más frecuentes y directas eran las señales que recibían Moctezuma y los suyos sobre este acontecimiento.

Entre otros presagios, se afirmaba que por las noches se escuchaba gemir y llorar a una mujer diciendo: ¡Mis muy queridos hijos, ya llega nuestra partida, ya estamos a punto de perdernos! ¡Oh, hijos míos!, ¿a dónde os llevaré? Según fray Bernardino de Sahagún y Hernando Alvarado Tezozómoc, esos gritos los profería un diablo llamado Cihuacóatl "mujer serpiente", diosa de la guerra y los nacimientos entre los mexicas.

Así, se tiene un antecedente directo de la Llorona en esta diosa, que a la vez ostenta diversas manifestaciones en la cultura nahua como Tonantzin "nuestra madre", Huitztilincuatec "cabeza cortada de colibrí", Toci "nuestra abuela", Cozcamiauh "collar de espigas", Tlazoltéotl "diosa de la inmundicia" y, desde luego, Coatlicue "la de la falda de serpientes".

Estas deidades tienen los siguientes atributos: la maternidad de dioses y hombres; la serpiente, uno de los animales más importantes de la cosmovisión mesoamericana, que representaba los poderes ctónicos de la naturaleza y se relacionaba con el inframundo; el dominio sobre el tiempo y el movimiento eterno representado por el colibrí; el tema de la guerra o la mujer guerrera; los colores rojo y negro, que tienen que ver con el Tlillan Tlapallan, el lugar mítico hacia el oriente, donde marchó Quetzalcóatl.

La vestimenta de las diosas es blanca; los cabellos, negros y largos. Representan a la mujer de todas las edades, joven, madura y anciana, y por tanto, a la concentración de los poderes femeninos, incluyendo el arte adivinatorio. "La mujer, en el lenguaje gráfico de la mitología, representa la totalidad de lo que puede conocerse".

Cihuacóatl en particular muestra tres aspectos característicos: los gritos y lamentos por la noche; la presencia del agua, pues tanto Aztlán como la gran Tenochtitlan estaban cercados por ella -con lo que ambos sitios estaban conectados no sólo por coincidencias físicas, sino míticas-, y ser la patrona de las cihuateteo, las mujeres divinizadas, muertas en parto, que bajan a la tierra en los días llamados  Nemontemi a buscar a sus hijos, y aparecen en las encrucijadas de los caminos y son fatales a los niños, y de noche vocean y braman en el aire.

Coatlicue, por su lado, habla de presagios funestos, al afirmar -ante chamanes de Moctezuma I- que así como Huitzilopochtli ganaría en la guerra, después él mismo "sería echado por gente extraña y entonces regresaría con su madre".

Por otra parte, Tlalteuhctli-Tlaltecíhuatl, "señor o señora de la tierra", partida en dos para crear el cielo y la tierra, solo se calma bebiendo sangre. Bien puede relacionarse con la Llorona, pues a veces por la noche se escuchaban sus quejidos pidiendo corazones de hombres para comer; además de que por su boca nacieron los ríos y las grandes cavernas.

Asimismo, la figura llorosa se puede asociar con deidades de otras culturas: Auicanime "la necesitada, la sedienta", diosa del hambre de los tarascos; Xtabay, esposa de Kizin, el dios de la muerte, de los mayas-lacandones; Xonaxi Queculla, Xonaxi Huilia o Xonaxi Belachina "once muerte" o "la señora de la red de carne", deidad de la muerte, del inframundo y de la lujuria entre los zapotecos.

PECULIARIDADES
- Malos augurios acarrea el oírla.

- Dicen que su grito más doliente lo lanza al llegar a la Plaza Mayor, que allí se arrodilla… y, vuelta hacia donde estaban los viejos teocalis de los indios, besa el suelo y clama con angustia, y llena todo de aflicción.

- Cuentan que amó intensamente…

- Que fue abandonada…

- Que cometió un horrible crimen…

- Que hizo correr la sangre de los suyos…

- De todos modos, habrá sufrido mucho, pobre mujer… ¿por qué no puede descansar aún?
Carmen Toscano, La Llorona

Durante la Colonia, la leyenda sufrió transformaciones. No podría hablarse de la advocación de una diosa o diosas prehispánicas, pues ello sería blasfemia y herejía, así que la Llorona se fue transformando hasta parecerse un poco más a los conquistadores y la historia fue cambiando de acuerdo con los diversos gustos y tradiciones, o debido a las consejas que corrían de boca en boca; sin embargo, su esencia indígena no pudo romperse del todo. Así es como se mantuvieron intactos distintos elementos: la noche, la mujer vestida de blanco con el cabello largo y negro, el grito desgarrador de ¡Ay mis hijos!, y la presencia de agua (ríos, lagos, cauces secos, barrancas).

Su figura cruzó los límites de la capital de la Nueva España -aunque ahí siempre será más fuerte- hasta llegar a diversas regiones de lo que hoy es México: Aguascalientes, Durango, Guanajuato, Zacatecas, Querétaro, San Luis Potosí, Tlaxcala, Puebla, Morelos, Estado de México, Veracruz, Tabasco, Oaxaca…

En Yucatán tiene una acepción distinta, ya que se la relaciona más con Xtabay. Parece ser que no forma parte de las leyendas de los estados situados al norte de la república, lo cual también habla de la fuerza de su origen mexica.

Dependiendo de la zona, la Llorona ya no sólo clama de angustia, ahora es una mezcla de divinidades prehispánicas y espectros de la tradición judeocristiana: es la mujer atrayente que llama a los hombres en la noche, los seduce, los pierde o los lleva a la locura (las cihuateteo, Xtabay, o Eva, la mujer de la perdición y el pecado); puede mostrar su faz en forma de calavera (esto remite a Cihuacóatl) o ser una mujer bellísima sin ojos (en Aguascalientes se dice que tiene cara de caballo y que quien la ve muere o nunca se recupera. Es interesante notar aquí el significado sombrío que puede tener este animal en diversas culturas).

Su leyenda no ha muerto, permanece como uno de los misterios más aceptados en el México actual. Hoy día cualquiera puede afirmar haberla visto y casi nadie pondrá en duda su palabra, pues es una presencia tan propia al mexicano, que es imposible romper su hechizo. Tal vez tenga que ver con "Todas esas voces oscuras, de abuelos indios, que lloran en nuestro corazón"



En el México colonial y aún en la actualidad, la Llorona es una mujer que se aparece en la noche, a veces en las encrucijadas de los caminos, con cabello largo y vestida de blanco, llamando con fuertes llantos y aterradores lamentos a sus hijos.

La Llorona es una de las leyendas con más fuerza en nuestro país. Hoy día su presencia sigue causando tanto pavor como hace siglos. La gente del pueblo no duda en afirmar su existencia e incluso los más instruidos temen objetar algo ante quien afirma haberla visto, pues está tan imbuida en el pensar del mexicano que forma parte misma de su existencia y se le otorga el carácter de realidad.

La Llorona surge en la Colonia. Sin embargo, sus antecedentes son mucho más antiguos, tanto, que se pierden en los mitos prehispánicos y se funden en diversas representaciones de diosas madres.

Tenemos un gran número de versiones sobre su presencia y lo que la obliga a lanzar ayes lastimeros por la noche, pero lo que nadie puede negar es que ha trascendido las barreras del espacio y el tiempo hasta llegar a ser parte de la idiosincrasia de un pueblo.




Puedes escuchar el audio de La Llorona, de Radio INAH en el siguiente enlace:
http://sobrenatoral.podomatic.com/player/web/2009-11-04T12_54_20-08_00

Con la colaboración de Helena Rivas



La tumba de la Llorona está en la entrada del panteón de Dolores, en Jerez, Zacatecas.Y es como que se ve una virgen que está llorando arriba de una tumba. Hay veces que ella está así con las manos juntas y si le ve los ojos se ve como si estuviera llorando de a de veras Sí, es bien raro porque muchas gentes de aquí hemos visto una cosa muy rara en esa tumba, porque  la Llorona tiene sus manitas así juntas pero luego las mueve y eso que supuestamente es de pura piedra, pero mueve las manos y uno primero las ve así juntas y más al rato ya las ve que las movió y las tiene así como abiertas.
Pero también los ojos de ella son muy feos. Si los tiene abiertos usted camine tantito hacia un lado y luego hacia otro lado y fíjese que los ojos de ella lo van siguiendo, y eso da bastante miedo. Dicen también otra cosa de esa Llorona porque dicen que si tiene los ojos cerrados es porque se salió del panteón y se fue a caminar al río a buscar a sus hijos. Es que dicen que la Llorona anda buscando a sus hijos porque ella misma los mató. Dicen que a uno lo aventó en un pozo de agua, que a otro lo echó en el río cuando llevaba bastante agua y al otro dicen que lo mandó a comprar gasolina y unos cerillos y lo encerró en un cuarto y aventó la gasolina y lo quemó vivo. Eran tres hijos y a los tres los mató. (Tomado del blog de Homero Adame: http://adameleyendas.wordpress.com/2010/10/13/mitos-y-leyendas-de-zacatecas-la-tumba-de-la-llorona/).

19 julio 2011

MENSAJES DE LOS MUERTOS


Uno de los primeros testimonios sobre invocación de muertos nos llega por parte de Homero, en el Canto XI de la Odisea. Odiseo necesita saber sobre su destino, así que tiene que invocar a los muertos. Aquí una adaptación del texto homérico:

Después de un día entero en el mar, llegamos al lugar indicado por Circe. Allí, con mi espada, cavé una fosa cuadrada sobre la que degollé a las víctimas del sacrificio: la sangre derramada humeaba. Las almas de los muertos acudieron: ancianos que habían pasado por grandes padecimientos, tiernas muchachas sufriendo su reciente pena, muchedumbres de varones muertos a golpes de lanza... Todas se agitaban emitiendo un clamor lúgubre: un miedo atroz se apoderó de mí. Euríloco y Perímedes invocaban a Hades y Perséfone. Yo trataba de impedir que los muertos se aproximaran a la sangre mientras Tiresias no hubiese comparecido.
»La primera de las almas que acudió fue la de nuestro compañero Elpénor, que todavía no había recibido sepultura. »
—Yo te suplico por los de allá, tu padre, tu esposa y Telémaco, que cuando dejes el Hades, ya que debes pasar por la isla Eea, te acuerdes de mí, señor: ¡no me dejes sin llanto ni sepultura!, y planta sobre mi tumba el remo con el que bogaba junto a mis compañeros cuando estaba vivo...
»Se lo prometí. Entonces se me apareció el alma de mi difunta madre, Anticlea, a quien había dejado viva cuando partí hacia la sagrada Ilión. Mis ojos se llenaron de lágrimas, pero impedí que se acercara hasta que Tiresias hubiera respondido.
Fue entonces cuando llegó el alma del tebano. Aparté mi espada y la metí en su funda. Después de haber bebido la sangre negra, el adivino tomó la palabra:
»—Preclaro Ulises, estás sufriendo por el dulce retorno al hogar. ¡Te será difícil, pues Poseidón te odia por haber dejado ciego a su hijo Polifemo! Para retornar, será preciso que domines tu corazón y el de tus gentes. Vais a arribar a la Isla de Helios, el que todo lo ve y todo lo oye. Allí apacienta sus vacas y sus ovejas. Si las respetáis y no las tocáis, podréis regresar a Ítaca a pesar de las dificultades. Si no, te garantizo que perderás tu navío y tu tripulación. Tú mismo, si logras salvarte, regresarás a tu hogar después de muchas fatigas, habiendo perdido a todos tus compañeros, y sobre un barco ajeno.
Además, hallarás la desgracia en tu propia casa: ¡unos engreídos que se dedican a consumir tus bienes y cortejar a tu mujer! Y, después de haberlos matado, deberás volver a partir con tu remo a la espalda, hasta que encuentres a gentes que no conozcan el mar y uno de entre ellos te pregunte qué cosa es esa pala para el grano que llevas... Entonces, clávala en el suelo y haz un sacrificio al soberano Poseidón. Después volverás a tu hogar, y allí ofrecerás una hecatombe a los dioses y vivirás hasta llegar a anciano entre tus felices conciudadanos. ¡Esta es la verdad, tal como te la digo!
»El tebano Tiresias regresó al Hades. Entonces, el alma de mi madre se aproximó en silencio a la sangre. Después de haber bebido, me reconoció:
»—Hijo mío, ¿cómo estando vivo has llegado aquí? ¡Para los vivos es muy duro contemplar estas cosas!
»—Madre mía, tenía que consultar a Tiresias. Voy errante, de una desgracia en otra, desde que seguí a Agamenón para hacer la guerra a los troyanos. Pero dime, ¿qué clase de muerte es la que te ha abatido? ¿Una larga enfermedad o una dulce flecha de Artemisa, la diosa del arco?... ¿Y mi padre?... ¿Y el hijo que dejé? ¿Conservan aún mi poder, o algún otro lo ha usurpado con el pretexto de que no volveré? Háblame de mi esposa: ¿está siempre cuidando a nuestro hijo? ¿Se ocupa con firmeza de nuestros bienes? ¿O se ha desposado con algún noble aqueo?
»—¡Ah, ella!... Está siempre en tu palacio con el ánimo afligido. Y sus días y sus noches se consumen llorando sin cesar. Nadie ha tomado el poder. Tu hijo administra vuestro patrimonio. Tu padre continúa en la campiña, no va nunca a la ciudad. Duerme en el suelo, cerca del fuego, o en el exterior, sobre las hojas caídas, cubierto de andrajos. Vive atormentado por la pena y el deseo de tu regreso. ¡Es dura la vejez!... Ésta ha sido también la razón de mi muerte: ni enfermedad, ni Artemisa, sólo el deseo de verte y la nostalgia de ti, brillante Ulises, y de tu cariño, todo esto es lo que me ha arrancado la vida, antes tan dulce...
»Así habló. Y yo deseaba abrazarla con todo mi corazón. Tres veces tendí mis brazos... y las tres veces mi madre se me fue volando de entre las manos, como una sombra o un sueño:
»—Madre mía, ¿por qué huyes de mí?
»—¡Ay!, hijo mío, ésa es la condición de los humanos cuando mueren: los nervios no sostienen la carne ni los huesos; el alma, una vez que ha levantado el vuelo, no es más que un sueño... ¡Pero vuelve pronto a la luz! Recuerda todo esto para contárselo a tu mujer cuando regreses.
»Y mi madre regresó al Hades...
»Vi también a otros muertos, ¿cómo citar a todos?
»Todos los presentes, en la penumbra de la sala del palacio de Alcínoo, permanecían en silencio bajo el encanto de las palabras de Ulises, conteniendo la respiración. Alcínoo y Arete rogaron a su huésped que permaneciera allí un día más, con el fin de continuar su relato. Durante ese tiempo, cada uno de los nobles feacios enviaría a buscar nuevos regalos para él... ¿Cómo rehusar? La noche y la puesta de los astros aconsejaban entregarse al sueño, pero era tal el deseo que tenían todos de conocer sus desdichas que, a pesar de su aflicción, Ulises continuó:
«Vi a Agamenón, que me relató el crimen de Egisto y Clitemnestra:
»—Yacíamos en la gran sala, el suelo estaba lleno de sangre humeando. Y oí el espantoso lamento de Casandra, la hija de Príamo, a quien la traidora Clitemnestra mataba junto a mí. Levantando el brazo intenté protegerla, pero sucumbí ante un nuevo golpe de espada. Y la mala perra se alejó, dejándome ir hacia el Hades, sin dignarse siquiera a cerrarme los ojos y los labios.
»Conversábamos tristemente, cuando surgieron las sombras de Aquiles y Patroclo, de Antíloco y Áyax, que era el mejor de los dánaos después del Pélida. Aquiles, llorando, me dijo:
»—Desgraciado, ¿por qué, dime, tu corazón permanece siempre insaciable de hazañas? ¿Cómo has osado descender al Hades?
»—¡Oh, Aquiles, el más valiente entre los aqueos!, tenía necesidad de los consejos de Tiresias... Pero no habrá jamás en el futuro, como no lo ha habido en el pasado, un hombre más dichoso que tú. Mientras viviste, todos nosotros, los argivos, te honramos igual que a los dioses, y ahora, aquí, eres un príncipe entre los muertos. ¡No tienes de qué lamentarte, Aquiles!
»—No me consuelan tus hermosas palabras, preclaro Ulises: ¡preferiría ser un simple peón al servicio de un granjero pobre, sin gran cosa para comer, que reinar entre todos estos muertos que ya no son nada!...
»La sombra de Áyax, el hijo de Telamón, se mantenía apartada: estaba furioso por la victoria que yo había logrado en el juicio, celebrado junto a los navíos, para dirimir quién heredaría las armas de Aquiles, obsequiadas por su madre. Jóvenes troyanos habían sido los jueces junto con Palas Atenea. Intenté apaciguarlo, pero él, sin responder, se volvió hacia el Erebo con las otras almas de los difuntos dormidos en la muerte.
»Millares de muertos se congregaban en medio de un clamor lúgubre. Un miedo atroz se apoderó de mí. Conseguí llegar al barco e hice soltar las amarras. Descendimos por la corriente del río Océano, a golpe de remo; después se levantó un buen viento para llevarnos hasta Eea, la tierra de Circe. Una vez allí, con el barco varado sobre la playa, no restaba sino dormir esperando el alba divina».

10 marzo 2011

¡SÁLVAME!

Estaba en un largo pasillo oscuro y llevaba una vela encendida. Tenía miedo de cruzarlo, así que avancé despacio. De pronto escuché que un niño se reía. Era una risa rara, un poco macabra. En eso, una racha de viento helado apagó i vela y, en la oscuridad, brilló una cara que no tenía cuerpo. Era un niño muy pálido y delgado, con grandes ojeras. El niño abrió la boca y gritó: ¡Sálvame!

Desperté en ese momento, muy asustado. había sido una pesadilla. Estaba en mi cama, a salvo. Al cabo de algunos minutos me volvía dormir.

A la mañana siguiente, mientras me estaba vistiendo para ir a la escuela, mi computadora se prendió sola. Y entonces, en el monitor apareció sobre la pantalla negra una sola palabra: ¡Sálvame! Apagué la compu con el corazón latiéndome a mil. No entendía qué estaba pasando.

Ese día llegué a la escuela más temprano y mi salón estaba vacío cuando entré. Entonces miré al pizarrón y pude ver claramente que ahí se escribía sola la maldita palabra: ¡Sálvame! Pero eso no fue todo. Durante toda la mañana, cada vez que abría un cuaderno, veía escrita la misma palabra: ¡Sálvame!

A la salida ya estaba totalmente nervioso, así que decidí darme una vuelta por el parque antes de llegar a casa para calmarme un poco. ¿Qué estaba pasando? estaba recibiendo un mensaje, ¿pero de quién?

Cuando llegué al parque me encaminé hacia la zona de los columpios, pero todos estaban enredados, no se podían usar. Todos, menos uno. Pero en él se mecía, lentamente, un niño. Me acerqué a él. Ahora sé que no debí hacerlo. Debí haber huido cuando me di cuenta de que tenía la misma cara que había soñado en mi pesadilla la noche anterior.

-No estoy muerto-, dijo como si hubiera leído mi pensamiento.

-Estoy maldito. Me condenaron a quedarme aquí porque siempre me portaba muy mal. Llevo mucho tiempo aquí. Nadie puede verme, solo tú.


-¿Y por qué yo?- pregunté.

-Porque tú también te llamas Rodolfo.

-¿Tú me enviaste mensajes?- quise saber.

-Sí. Por favor ¡sálvame!

-¿Pero qué puedo hacer?- pregunté.

-Solo ven y siéntate aquí en el columpio. Yo te meceré. Verán que tengo un amigo, que no soy tan malo, y me dejarán ir.

Así lo hice. Rodolfo se levantó del columpio y yo me senté en su lugar, pero me quedé pegado en el asiento metálico, ¡no me podía levantar!

-¡Rodolfo, estoy pegado al columpio!

-Y ahí te quedarás. Yo tomaré tu lugar, me convertiré en ti y tú te convertirás en mí. Pasará mucho tiempo antes de que alguien venga a salvarte. Es la única forma de escapar a esa maldición.

-Oye, no, ¡regresa!- grité al ver que tomaba mi mochila y se disponía a irse. Él volteó. Y entonces me di cuenta de que se había convertido en mí. Luego miré mis manos. Estaban flacas y tenían la piel muy pálida. Toqué mi cara. Estaba en los huesos. ¡Me había convertido en él!

-Adiós Rodolfo-, me dijo. Gracias por salvarme.

Se alejó riendo. Era la misma risa macabra que yo había escuchado en mi pesadilla. Pero eso fue hace mucho tiempo, cuando yo era un niño normal, antes de que cambiara mi lugar y mi vida con alguien.

Tomado de: OBÓN, Pilar (2010): <<¡Sálvame!>> en Universo Big Bang. Los mejores 100 Para no dormir, Edición Especial núm. 2, p. 13.

06 marzo 2011

LA HABITACIÓN 712 DEL PARADOR DE CARDONA


Apenas a 100 kilómetros de Barcelona, en Cardona, donde hay un castillo con una leyenda bien conocida en la zona, y además con un fantasma.

Hoy forma parte de la red de Paradores Nacionales, que nos han abierto sus puertas para realizar esta investigación. La habitación 712 se encuentra en la planta 7 del laberíntico castillo. Es de las más pequeñas, pero tiene de las mejores vistas de todo el establecimiento, tiene algo especial.

Se trata de un caso curioso, ya que hace un tiempo sería inconcebible que una organización como Paradores hablara abiertamente del misterio relacionado con sus instalaciones. Lo habitual ha sido encontrarse con la cerrazón de hoteles y establecimientos sobre los que corrían leyendas de todo tipo.



El castillo del Parador de Cardona existe desde el siglo IX y ocupa la cima de un cerro que tiene 154 metros de altura, en la población minera de Cardona, en Barcelona El castillo fue el hogar de los duques de Cardona. Construido en el 886 por Wilfredo el Velloso. En 1714 claudicó después de que las tropas de Felipe V destruyeran sus murallas.



En el año 1976 se tomó la decisión de reconstruirlo para convertirlo en un parador nacional. Como si de una película de terror se tratara, varios trabajadores empezaron a informar de la presencia de un fantasma o ente sobrenatural que los llenaba de miedo. Algunos mencionaron otros fenómenos como ruidos extraños, voces, y golpes, siempre en la habitación 712.

Otros vieron a una bella doncella salir por las noches y lamentarse entre sollozos de alguna desgracia, vestida con ropas medievales, acompañada en ocasiones de un caballero. Tal es el convencimiento incluso de los que allí trabajan, que estos tienen permiso expreso de la dirección del hotel para subir siempre en compañía y nunca hacerlo solos.

Uno de los eventos más renombrados fue atestiguado por un ex gerente del parador y unas empleadas de limpieza. Cierta tarde las mujeres subieron a la planta 7 para limpiar las habitaciones, por costumbre las mujeres tocan en todas las puertas aunque los inquilinos ya las habían desalojado; al llegar a la 712 a su llamado una voz ronca les responde “Espere”, a los segundos las camareras cayeron en la cuenta de que esta habitación no debía estar ocupada. Nuevamente tocan para corroborar que allí había alguien y la voz repite “Espere”. Por lo extraño de la situación preguntan en recepción si alguien se hospedaba en la 712 y naturalmente les responden que la misma no había sido ocupada por nadie. Tratan luego abrir la puerta con la llave maestra y les es imposible, al rato de intentarlo consiguen sin esfuerzo abrir la puerta e ingresan con cierto recelo.

Dentro estaban las camas hechas, todo en su lugar a excepción del cuarto de baño, allí había una llave abierta, una toalla húmeda y un par de pisadas frente al lavabo como si alguien hubiera estado lavándose. No había forma de que alguien estuviera dentro del cuarto ni que nadie hubiera salido sin ser visto, todo el piso estaba vacío y los testigos no se movieron del lugar hasta que pudieron abrir la habitación 712.

En el siguiente link puedes escuchar el testimonio de Torcuato, que con su esposa Paquita, pasaron una noche inolvidable en la habitación 712 del Parador de Cardona, tomado del programa Espacio en Blanco, del 15 de enero de 2011.